¿Correr o fotografiar? Esa es la cuestión.

A veces, combinar las pasiones es cosa difícil. Para mi la fotografía, el ultra trail running y la cultura Raramuri, se mezclan en el Ultramaratón Caballo Blanco (ó Copper Canyon Ultra Marathon) y hacen una de las carreras más “mágicas” del mundo. Desde hace unos meses me inundaba la indecisión: ¿fotografiarla o correrla? Es que, como sea, siempre encuentro una excusa para volver a la Sierra Tarahumara, allá, donde la vida es más simple.

Ya había estado fotografiando este ultra en dos ocasiones (2009 y 2012), corriendo algunas partes del recorrido con la mochila cargada de equipo fotográfico (unos 12 Kg aprox), pero definitivamente no es una opción saludable y no quería repetirla.

Por otro lado, muchos amigos irían este año y también otros corredores de elite estarían allí (Carlos Sá, Rickey Gates, los legendarios Arnulfo Químare y Silvino Cubésare, así como el campeón Miguel Lara), el ambiente prometía estar bueno.

Pero sobre todas las cosas me jalaba como un imán, hasta lo más profundo de las Barrancas del Cobre, la posibilidad de correr en tierra Raramuri, con ellos y con el espíritu del Caballo Blanco. Necesitaba agradecer a Micah, poder ahora disfrutar del sueño que él persiguió.  Y qué mejor manera que corriendo.

Quizás hayan muchas carreras a las que pueda ir a competir, pero pocas tan especiales para fotografiar.

Dadas las circunstancias, pues en Urique apenas si hay señal de Telcel, es muy curioso que lo que hizo más fácil mi decisión fue ni más ni menos que la tecnología. Hace un tiempo tuve la oportunidad de fotografiar con la Nikon Coolpix A y los resultados me habían sorprendido. Es una cámara compacta (del mismo tamaño que un iphone, sólo un poco más gruesa) pero con un sensor DX, similar al de la mayoría de las DSLR (cámaras reflex) y 16MP de resolución.

Nikon Coolpix A

Decidí entonces, correr los 80 kilómetros, con mi pequeña gran aliada, fotografiando la carrera “desde adentro”. Es entonces cuando me vuelve a la mente las palabras de mi mama tratando de ordenar la hiperactividad de un niño patagónico: “Marcos, es que vos querés hacer todo al mismo tiempo!”. Conclusión; si no te puedes decidir, elige ambas cosas.

La cámara cupo perfectamente en uno de los bolsillos delanteros de mi mochila de hidratación. Y agregué otra cámara de “refacción” en la parte interna por si la Coolpix se quedaba sin baterías (no fue necesario).

En el aspecto fotográfico, el gran desafío era lograr diversidad en el material, a pesar de que esta Coolpix cuenta con un lente fijo equivalente a 35mm (no zoom).

No sé si fue el calor, el ritmo incostante o los tramos donde me regresé a toda velocidad persiguiendo a los punteros, pero fue uno de los retos más grandes que he vivido como fotógrafo/corredor.

Estoy seguro que sacrifiqué muchos ángulos y cierta calidad (finalmente no hay como trabajar con todo el “armamento pesado”), pero este tipo de trabajos resultan en imágenes que sería imposible obtener de otra forma. En esta carrera particularmente, los tramos más bonitos del recorrido sólo se acceden a pié.

No pretendo que este articulo sea una publicidad de Nikon, ni mucho menos. Pero nunca hubiera sido posible correr 80 kilómetros haciendo fotos, si no existiera una cámara con capacidad profesional de menos de 300 gramos.

Resultado: 10 horas y 42 minutos, en la posición 121 y unas cuantas fotos.

Si quieres ver más fotos sobre esta carrera (otras ediciones) y de los Raramuri, visita: http://marcosferro.com/?page_id=2427

Para más info de la carrera visita: http://www.ultracb.com/

Urique, en lo más profundo de la barranca, visto desde un mirador.
Urique, en lo más profundo de las Barrancas del Cobre, visto desde un mirador del Cerro del Gallego.
Mujeres Raramuri regresando de Guadalupe Coronado, en el primer loop de la carrera.
Mujeres Raramuri regresando de Guadalupe Coronado, en el primer loop de la carrera.
Un grupo de corredores regresando de Guadalupe en la primera vuelta del recorrido.
Un grupo de corredores regresando de Guadalupe en la primera vuelta del recorrido.
Lo más destacado de esta carrera es el ambiente místico que la rodea. Y en gran parte, esto se debe a sus participantes. Algunos llevan la filosofía de Micah True (Caballo Blanco) tatuada en las piernas.
El UMCB esta sumergido en una atmósfera mística. No podría decir que es como un woodstock del ultra running….pero casi.
Los primeros rayos del sol iluminando las Barrancas del Cobre.
7:30 AM y los primeros rayos del sol iluminando las Barrancas del Cobre.
Cada vez más niños Raramuris están participando en carreras de larga distancia. En esta edición del UMCB tres niños de 13 años completaron el recorrido. Si, son 80 kilómetros.
Rickey Gates, del equipo Salomon, en esta foto en tercer lugar. Pero el calor (y quizás el largo viaje en motocicleta que hizo para llegar apenas unas horas antes de la largada) hicieron que terminara en la octava posición.
Rickey Gates, del equipo Salomon, viajó desde San Francisco durante 10 días en motocicleta, incluso manejando 160 kilómetros en la noche para llegar a correr.
Arnulfo Quimare,
Arnulfo Quimare disfrutando la bajada hacia Urique.
Vereda hacia el Naranjo, uno de los mejores trails que he corrido.
Vereda hacia El Naranjo, uno de los mejores trails que he corrido.
Una niña ajustándose los huaraches.
Una niña ajustándose los huaraches.
Camino hacia El Naranjo en  la segunda vuelta del recorrido.
Camino hacia El Naranjo en la segunda vuelta del recorrido.
Andrea de Brasil llegando a El Naranjo.
Andrea, corredora de Brasil, llegando a El Naranjo.
Regreso hacia Urique, hacia donde se vea es una postal.
Regreso hacia Urique bajando de El Naranjo con vistas espectaculares de la Barranca.
Bajando del Naranjo.
Bajando del Naranjo.
Una joven Raramuri soltando las piernas en la bajada hacia Urique y hace volar esos huaraches.
Una joven Raramuri soltando las piernas en la bajada hacia Urique y hace volar esos huaraches.
El calor se empieza a sentir y cuesta correr en las subidas.
El calor se empieza a sentir y cualquier sombra es un alivio.
Miguel Lara con 23 años ha ganado tres veces el UMCB y parece que nadie puede quitarle el titulo de campeón en esta carrera.
Miguel Lara con 23 años, ya ha ganado tres veces el UMCB (2011, 2012 y 2014).
Rickey Gates agarrando un bronceado de
Rickey agarrando un bronceado de “camarón”. Pero siempre con una gran actitud.
Alvaro Reyes, con un desempeño extraordinario, terminó en 6to lugar.
Alvaro Reyes, con un desempeño extraordinario, terminó en 6to lugar.
Tiempo para disfrutar. Arnulfo y David
Tiempo para disfrutar. Arnulfo y David “El Chiquis” Vicente Cetto, en pleno cotorreo. Lugar 20 y 21 en el ranking.
Un joven Raramuri regresando de Los Alisos.
Un joven Raramuri regresando de Los Alisos.
Bajando de Los Alisos.
Bajando de Los Alisos.
Reparando los huaraches rumbo a Los Alisos. Este año por primera vez en la carrera se utilizó cronometraje con chips, lo que obligo a muchos a usar el ingenio para atárselo al calzado. Este amigo usó un cable.
Reparando los huaraches rumbo a Los Alisos. Este año por primera vez en la carrera se utilizó cronometraje con chips, lo que obligo a muchos a usar el ingenio para atárselo al calzado. Este amigo usó un cable.
La carrera no sólo representa un desafío físico. Después de 66 kilómetros de carrera, se debe repetir la primera vuelta hasta Guadalupe Coronado (otros 14K). Esta es la parte donde  la mente entra en juego.
La carrera no sólo representa un desafío físico. Después de 66 kilómetros de carrera, hay que volver a dejar atrás Urique (la meta) para repetir la primera vuelta hasta Guadalupe Coronado (otros 14K). Esta es la parte donde la mente entra en juego.

  1. Marcos,

    great pictures and thanks for talking a bit about the Nikon Coolpix A. I’ve been looking for a while now for a camera like that to combine trail running and photography and I’ll check this one out, too.

    Being there and running last Sunday the pictures have even more meaning. Thanks for sharing!

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